
Años atrás, sólo unos pocos -por no decir nadie- se atrevían a predecir un repunte tan fuerte de la oferta de Linux como sistema operativo OEM, similar a la que se vive hoy día. La realidad es que Windows Vista es el peor enemigo y se ha convertido en el mejor aliado de Linux en este singular momento. ¿Finalmente llegó la hora de adoptar el pingüinito en los escritorios? Las condiciones son favorables. Pasen y lean.
Los requerimientos extremos de Windows Vista han dejado mal parados a muchos equipos, no sólo de los instalados, sino incluso de los que se ofrecen en los catálogos actuales, algo que ha obligado a los fabricantes a seguir ofreciendo Windows XP como opción y que ha favorecido a Linux, ya que se ha convertido en una opción de evolucionar sin tener que sacrificar el presente. La misma Microsoft ha tenido que replantear sus ingresos para 2008, dándole mayor importancia a los ingresos provenientes de Windows XP de los que originalmente habían previsto. Aunque siendo justos, el avance de los procesadores debe eliminar este problema en unos meses. La oportunidad que se ha abierto puede impactar el mercado de manera definitiva.
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